Guía para el manejo de la hipertensión arterial

Guía para el manejo de la hipertensión arterial

En vista del éxito del artículo del mes pasado os traemos este mes uno que guarda una relación muy estrecha con el ya comentado.  Se trata de una guía basada en la evidencia para el manejo de la hipertensión arterial en adultos.

Informe realizado en 2014 por los miembros del Comité Nacional para la Prevención, Diagnóstico, Evaluación y Tratamiento de la Hipertensión arterial:

[2014 Evidence-Based Guideline for the Management of High Blood Pressure in Adults: Report From the Panel Members Appointed to the Eighth Joint National Committee (JNC 8)]

Resumen

La hipertensión es la condición más común que se observa en atención primaria y conduce al infarto de miocardio, accidente cerebrovascular, insuficiencia renal y muerte si no se detecta a tiempo y se trata adecuadamente.

Los pacientes quieren estar seguros de que el tratamiento de la presión arterial (PA) reducirá su problema de salud, mientras que los médicos quieren orientación sobre la gestión de la hipertensión con la mejor evidencia científica.

Este informe tiene un enfoque riguroso y basado en la evidencia para recomendar el umbral de tratamiento, las metas y los medicamentos en el tratamiento de la hipertensión en adultos. La evidencia se realizó a partir de los ensayos controlados aleatorios, que representan el estándar de oro para determinar la eficacia y la efectividad.

Existe una robusta evidencia para apoyar el tratamiento de personas hipertensas de 60 años o más, con el objetivo de mantener una PA de menos de 150/90mmHg. En pacientes de 30 a 59 años de edad el objetivo es mantener la diastólica en menos de 90 mmHg; sin embargo, no hay pruebas suficientes en personas hipertensas menores de 60 años para un objetivo de PA sistólica, o en los menores de 30 años para un objetivo de PA diastólica, por lo que el comité recomienda una presión arterial de menos de 140/90mmHg para ese grupo, basado en la opinión de expertos.

Se recomiendan los mismos umbrales y metas para hipertensos adultos con diabetes o enfermedad renal crónica no diabética (ERC) y para población general hipertensa menor de 60 años. Hay pruebas razonables que apoyan iniciar el tratamiento farmacológico con un inhibidor de la enzima convertidora de la angiotensina, bloqueantes del receptor de la angiotensina, bloqueantes de canales del calcio, o diurético tipo tiazida en el que no sea población hipertensa de raza negra, incluyendo aquellos con diabetes. En la población hipertensa de raza negra, incluyendo aquellos con diabetes, un bloqueante del canal de calcio o diurético tipo tiazida se recomienda como terapia inicial. Hay pruebas razonables que apoyan el tratamiento inicial con un inhibidor de la enzima convertidora de la angiotensina o bloqueante de los receptores de la angiotensina en personas con ERC para mejorar la función renal.

Aunque esta guía ofrece recomendaciones basadas en la evidencia para el manejo de PA elevada y debe responder a las necesidades clínicas de la mayoría de los pacientes, estas recomendaciones no sustituyen el buen juicio clínico, y las decisiones sobre el cuidado debe considerarse cuidadosamente e incorporar las características y circunstancias clínicas de cada paciente individual.

Comentario

La Hipertensión arterial (HTA) es un importante factor de riesgo de enfermedad cardiovascular. Se estima que en EEUU en 2010 casi 78 millones de adultos padecen HTA, de los cuales el 50% no tienen un adecuado control.

Esta guía 2014 que publica JAMA basada en la evidencia para el manejo de la HTA en los adultos no es una guía completa y tiene un alcance limitado porque se enfoca a contestar tres preguntas específicas, en relación a los resultados en salud y referidos al momento de inicio, tipo de fármaco y al posible beneficio de los mismos.

Los médicos a menudo proporcionamos atención a pacientes con numerosas comorbilidades, que pudieran no estar reflejadas en esta guía.

Sin embargo es de destacar la importancia de este panel de expertos, con una revisión sistemática de toda la evidencia disponible y sometida además a revisores externos, realizando una actualización tras 10 años de otras anteriores recomendaciones. Establecen un algoritmo de decisión basado en las recomendaciones, sencillo y práctico.

Esta guía ha provocado dos editoriales en la misma revista JAMA, en relación a las implicaciones clínicas de las recomendaciones, enfatizando en que éstas deben ir de la mano del resto de medidas preventivas [1] [2].

Referencia

James PA, Oparil S, Carter BL, Cushman WC, Dennison-Himmelfarb C, Handler J et al. 2014 evidence-based guideline for the management of high blood pressure in adults: report from the panel members appointed to the Eighth Joint National Committee (JNC 8). JAMA. 2014 Feb 5;311(5):507-20. doi: 10.1001/jama.2013.284427

Ver también:

  • [1] Peterson ED, Gaziano J, Greenland P. Recommendations for Treating Hypertension: What Are the Right Goals and Purposes?. JAMA. 2014;311(5):474-476. doi:10.1001/jama.2013.284430.
  • [2] Bauchner H, Fontanarosa PB, Golub RM. Updated Guidelines for Management of High Blood Pressure: Recommendations, Review, and Responsibility. JAMA. 2014;311(5):477-478. oi:10.1001/jama.2013.284432.

Enlace

Disponible en: http://jama.jamanetwork.com/article.aspx?doi=10.1001/jama.2013.284427

Ver también:

  1. http://jama.jamanetwork.com/article.aspx?articleid=1791422
  2. https://jama.jamanetwork.com/article.aspx?articleid=1791423

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